Regularización del servicio doméstico

Hace veinte años, en Bogotá (Colombia), se realizó el primer Congreso de Trabajadoras del Hogar. En esta reunión, se instauró, el 30 de marzo como Día Internacional de las trabajadoras del Hogar. Esta, es una fecha importante, para reivindicar los derechos que a este sector todavía le faltan. Esto exige, que sean reconocidas como trabajadoras con las mismas condiciones y derechos laborales que cualquier trabajador.

Pese a que queramos evitarlo, los conflictos con la empleada del hogar no son nada extraterrestre y todos somos susceptibles de sufrir algún desencuentro con nuestro servicio doméstico, especialmente cuando se trata de personas que conviven con nosotros de una manera constante. Es posible que desde un primer momento no exista ese entendimiento o ese feeling que buscábamos con nuestra empleada del hogar o puede que el amor más profundo haya llevado al desamor más odioso, cuando hemos olvidado nuestros roles empleador-trabajador y hemos sobrepasado la fina barrera de la relación laboral a la relación personal. Sea como fuere, existen muchas causas que nos pueden llevar a un desentendimiento y posterior conflicto con nuestra empleada del hogar, situaciones incómodas, relaciones tensas, con un común desenlace amargo de despedida. Frente a esta situación, ¿qué podemos hacer?

La relación con la empleada del hogar no es nada susceptible de ser obviado en el desarrollo del día a día. Contar con una empleada del hogar es algo por lo que muchas familias optan en su objetivo por dedicar su tiempo libre a los niños, por incompatibilidad laboral y por otras muchas razones, entre las que no podemos dejar de considerar la comodidad que ello proporciona.

Llama gratis
Contáctenos