Cómo usar correctamente la lejía en la limpieza de tu hogar

La lejía es uno de los productos estrella en todos los hogares. Su uso es habitual en multitud de tareas de limpieza de nuestro hogar desde hace años, aunque es probable que su uso haya aumentado desde que empezó la pandemia del coronavirus.

La lejía es un producto con gran capacidad de desinfección, lo que lo convierte en un gran aliado para la limpieza del hogar y desinfección profunda de nuestro hogar. Con ella eliminamos por completo los hongos, virus y bacterias que pudiera haber en diferentes estancias y superficies.

Usos de la lejía en la limpieza

A continuación, se detallan diferentes usos en los que podemos aplicar lejía y conseguir una limpieza cien por cien efectiva:

  • Limpiar y desinfectar multitud de superficies. Muy útil para desinfectar zonas en las que estamos en continuo contacto: pomos, grifos, timbres, interruptores, etc.
  • Limpieza de baños. Muy útil para la limpieza semanal de baños, aunque también puede usarse para prevenir manchas ennegrecidas. Para ello, echamos un chorro de lejía y dejamos actuar, después limpiamos con una bayeta.
  • Eliminar el moho. Mezclando la lejía con detergente podrás eliminar fácilmente.
  • Limpiar electrodomésticos. Aparatos como la nevera o lavadora con gran cantidad de humedad generan gérmenes y microorganismos que pueden ser eliminados eficazmente con lejía.
  • Quitar malos olores. Además de desinfectar, usándola eliminamos por completo los malos olores porque rompe las sustancias malolientes de los gérmenes.
  • Muy útil para blanquear ropa y eliminar manchas difíciles. En estos casos debemos tener cuidado con el tipo de prenda y con la cantidad necesaria que debemos emplear para obtener el resultado esperado.

Consejos para el uso de la lejía

Por último, os dejamos una serie de pautas que debes hacer al emplear la lejía en la limpieza de tu hogar:

  • Nunca mezclarla con productos químicos, ácidos, amoniaco, alcohol u otro producto de limpieza.
  • Preferiblemente no emplearla en muebles y moquetas o en superficies de aluminio.
  • Echa la cantidad necesaria según el uso que le vas a dar, si te excedes no conseguirás una limpieza mejor y podría acabar en desastre. Y si echas muy poca puede que no consigas una limpieza profunda.
  • Si puedes, utiliza guantes, así evitaras irritaciones y sequedad en las manos.

Escribe un comentario

cinco × cuatro =

Llama gratis
Contáctenos