Evitar ingestas excesivas en las personas mayores es fundamental.

Evitar ingestas excesivas en las personas mayores es fundamental.

file00049035157 Si anteayer hablábamos de lo perjudicial que puede ser la tradicional ingesta excesiva de alimentos durante la época navideña, hoy vamos a hablar de los problemas que se pueden presentar ante las personas mayores respecto a la alimentación.

Hay que tener especial cuidado con las personas diabéticas. Según estudios recientes, una de cada tres personas mayores de 65 años padece esta enfermedad.

La tendencia por parte de las personas mayores a  ingerir excesivas cantidades de productos con porcentajes mayoritarios de azúcar se debe en parte a que conforme envejecemos, perdemos nuestra capacidad para saborear los alimentos salados y ácidos pero conservamos intacto el gusto por los productos dulces.

El consumo excesivo de  dulces o postres puede alterar la composición normal de su organismo en gran medida, por ello, debemos tener especial cuidado con todos los productos que se consumen que contengan azúcar. Nos referimos a todos, puesto que tampoco se puede abusar de productos etiquetados “para diabéticos”, porque, aunque en menor medida, también contienen compuestos azucarados.

En este sentido, es muy importante evitar el consumo de bebidas alcohólicas, que además de aportar un excesivo contenido calórico e importantes cantidades de azúcar en algunos casos, puede ocasionar problemas graves al mezclarse con la medicación usual. Si bien es verdad que las personas mayores no consumen excesivo alcohol, estas son las fechas idóneas en las que se atreven con una copita de más.  Por ello, debemos vigilar y regular esta ingesta además de informarnos debidamente de los efectos que puede provocar dicha combinación. Recordemos además, que una intoxicación etílica incrementa de manera exponencial la posibilidad de inestabilidad, caídas, sofocos, hipotermia e hipoglucemias en caso de las personas diabéticas.

Del azúcar pasamos a la sal, y es que el consumo excesivo de este mineral en ancianos origina problemas de hipertensión; la mitad de las personas mayores padecen esta patología. Para prevenir contratiempos, debemos evitar el consumo de alimentos precocinados, cuyo conservante principal suele ser la sal, además de vigilar que su consumo de sal habitual no es excesivo; recordemos que el gusto de los alimentos salados se pierde con la edad por lo que existe una tendencia clara a incorporar mayor cantidad de esta en las comidas.

En general, debemos prevenir las comidas copiosas y grasientas puesto que dificultan la digestión. Seguir con su vida rutinaria, saliendo a pasear diariamente y evitar deshidrataciones consumiendo líquidos como sopas, infusiones pero sobre todo agua, son consejos fundamentales para el adecuado desarrollo normal de su vida.

El establecimiento de este tipo de precauciones es prioritario para la salud de las personas mayores. El hecho de que puedan llevar una vida lo más normalizada posible, contando con compañía, haciendo ejercicio diario y socializándose es fundamental para construir una vejez basada en el bienestar.

Recuerda que si consideras recomendable que tus personas mayores cuenten con el apoyo periódico de una empleada del hogar que le acompañe y le ayude a realizar sus tareas diarias, en Interdomicilio ponemos a disposición de las familias nuestros servicios de asistentas y asistenciales sanitarias adaptados a sus necesidades.

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