¿Cómo elegir a tu empleada del hogar?

¿Cómo elegir a tu empleada del hogar?

seleccion de personalEn la actualidad, lo común es encontrar familias en la que los dos cónyuges trabajan, en ocasiones en horarios muy rígidos, lo que les impide ocuparse del mantenimiento de su hogar, del cuidado de sus mayores e incluso de la atención de los niños.

Muchas familias se preguntan cómo abordar este tipo de situaciones, en quién confiar y en cómo confiar en esa persona que incluye su número de teléfono en farolas de la calle sin ninguna garantía más que su palabra. Y es que como Pablo Neruda dijo en uno de sus poemas: “…Nos dejaron las palabras”.

Pueden surgirnos multitud de preguntas que paralicen el proceso de decisión de contar con una empleada por enfrentarnos a su ignorancia: ¿Qué tareas le debería encomendar? ¿Debería dejar en sus manos el acondicionamiento del hogar o también podría encomendarle elaborar la comida? ¿En qué horario? ¿Debería dejarla sola en casa? ¿Qué es mejor interna o externa? ¿Podré confiar en ella el cuidado de los pequeños? ¿Y si ella no es cómo me esperaba?

Encontrar a esa chica a la que difícilmente quieres dejar marchar, o no quieres recomendar a tus amigas por miedo a que “se la lleven a sus casas”, supone un exhaustivo trabajo y una tarea que raramente vamos a conseguir con éxito a la primera. Dar con la empleada perfecta puede suponer todo un reto para las familias, aún más si esta persona debe ser la encargada a la par de cuidar a los hijos y a personas mayores.

La mejor solución frente a esta tesitura es recurrir a nuestro método de selección de personal. El proceso es realmente sencillo: se organizan tres entrevistas personales e individuales con candidatas que se ya ajustan a tus necesidades y horarios. De entre ellas, podrás elegir quién tú pienses se adapte más al perfil que estabas buscando.

Esta herramienta conforma la base de una buena elección. Pero debemos andarnos con pies de plomo en las entrevistas puesto que todos somos susceptibles de equivocarnos. Para ello, debemos tener muy claras las características que deseamos en una empleada del hogar. Y es queno esperamos solo la realización impoluta de las tareas domésticas por parte de una persona que prácticamente, va a convivir con nosotros. También queremos que las cosas se hagan cómo nosotros queremos y que el trato sea el correcto, que sea cariñosa con los niños pero a la vez respetuosa, que tenga paciencia con los mayores y millones de requisitos más.

De esta forma, debemos ser consecuentes con ello y elaborar una entrevista dirigida a descubrir si poseen el perfil que  buscamos; las preguntas espontáneas y sin preparación previa apenas pueden dilucidar un buen resultado. El asesoramiento y apoyo por parte de nuestros profesionales también es clave a la hora de tomar la última decisión.

No olvidemos también que la inscripción de la trabajadora en el registro de la Seguridad Social y regulación de acuerdo con la Ley de Servicio Doméstico, favorece los intereses de ambas partes y las protege frente a cualquier accidente o acontecimiento favorable.

 A la hora de considerar y examinar la elaboración de las tareas domésticas parte de  nuestra empleada en el hogar, debemos ser conscientes de que nadie puede leernos la mente y por lo tanto, difícilmente se harán las cosas exactamente tal y como nosotros deseamos. Lo que para nosotros puede ser lo perfecto, para otra persona puede no serlo. Por ello, es aconsejable tomarse las cosas con calma, disfrutar y dejar de pensar que ese cojín estaría mejor en el otro lado del sofá, o que esa cajita está un poco torcida.

 Al fin y al cabo, estamos obteniendo un fascinante bienestar al deshacernos de todas estas tareas. Después de haberlo probado, ¿quién quiere vivir sin su empleada del hogar?

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