10 Trucos para ahorrar en la factura en verano

Serie de bombillas colgadas del techo en un casa

Hasta hace unos años, la llegada del verano suponía la reducción drástica de la factura de la luz. Pero con el calentamiento global, el aumento generalizado de las temperaturas, y el aterrizaje masivo del aire acondicionado, este balance ha cambiado de manera significativa. Aunque de esto no solo tiene la culpa el mayor calor que azota el sur de Europa, sino también algunos malos hábitos que evitan que la reducción del gasto energético en verano sea el que esperáramos en muchas ocasiones.

A continuación, os ofrecemos algunas pautas con las que podríamos conseguir reducir la factura de la luz este verano.

10 consejos para ahorrar este verano

Durante los meses más calurosos del año, el consumo energético suele aumentar debido al uso intensivo de aparatos como el aire acondicionado, los ventiladores o los electrodomésticos. Sin embargo, aplicar pequeños cambios en las rutinas diarias puede marcar una gran diferencia. Conocer cómo optimizar el uso de la energía en casa es clave para ahorrar en la factura de la luz en verano sin renunciar al confort y al bienestar dentro del hogar.

1..Evitar el abuso excesivo del aire acondicionado.

Si bien el aire acondicionado se convierte en nuestro gran aliado en verano, su utilización excesiva puede jugarnos una mala pasada a final de mes. Y es que, por cada grado que el aire acondicionado consigue reducir, ¡nuestro consumo energético aumenta de media un 8%!

10 consejos para ahorrar este verano2. La regla de los 24.

No intentes reducir la temperatura del termostato de manera drástica porque lo que seguro conseguirás es hacer que la máquina trabaje más, disparando el consumo. Mantén siempre temperatura a 24ºC.

3. Aprovecha el ventilador.

Además del aire acondicionado, recordemos que podemos bajar la temperatura de nuestra casa de otros métodos; el ventilador es uno de ellos. Utilizando el ventilador, podemos conseguir una reducción de la temperatura media de ente 3 y 5 grados, gastando un 90% menos de energía si comparamos el consumo con aire acondicionado.

4. Adecuada protección solar.

Durante las horas de mayor exposición solar y temperaturas altas, baja las persianas y corre las cortinas, evitando la entrada directa del sol. Además, si estás valorando un cambio, las celosías venecianas pueden ser una buena alternativa puesto que su formato y material mejoran el aislamiento, y permiten regular la luz entrante, evitando que la insolación sea excesiva, y que las temperaturas se eleven en exceso.

5. Di sí a la luz natural (en su justa medida).

Aunque pueda parecer contradictorio con el punto anterior, debemos aprovechar la luz del sol en la medida de lo posible, y evitar encender las luces cuando tengamos opción. No encendiendo las luces, ahorraremos en consumo de manera directa y evitaremos que la temperatura de la casa aumente con otras fuentes de calor, ahorrando de manera indirecta. Además, si necesitas cambiar las bombillas, opta por bombillas de bajo consumo; consumen un 75% menos y su durabilidad es 8 veces mayor que las opciones tradicionales.

10 consejos para ahorrar este verano6. Corrientes de aire

Evita abrir las ventanas y puertas de las zonas donde la luz incide directamente, pero eso sí, cuando el nivel de calor se reduzca, abre las ventanas y puertas de casa para promover la creación de corrientes de aire.

7. Ventilación.

En verano es fundamental ventilar bien la casa, pero evita hacerlo en las horas de calor. Opta por efectuar esta operación o bien a primeras horas de la mañana, o por la noche.

8. Acabar con el consumo “fantasma”.

Aunque esta medida puede aplicarse durante todo el año, debemos tener especial cuidado con este tipo de consumo en la época vacacional u ociosa. El denominado “consumo fantasma” es el derivado de aquellos aparatos que no estamos utilizando pero que están conectados a la luz, por ejemplo, los cargadores de los móviles. Se calcula, que entorno al 10% del importe de la
factura se deriva de estos malos hábitos.

9. Un buen uso de los electrodomésticos.

Pon la lavadora y el lavavajillas solo cuando estén llenos, utiliza programas cortos y con agua fría en caso de la lavadora. Evita además el uso de la secadora, y aprovecha el buen tiempo para secar la ropa al aire libre. Y sobre todo, cuidado con la nevera, puesto que es en verano cuando más consume. Vigila que no existan fugas y deja enfriar los alimentos antes de introducirlos dentro del frigo para evitar que la temperatura disminuya, forzando a la máquina a trabajar más.

10. Alimentación “fresca”.

La realización de comidas ligeras y frescas afecta considerable de manera corporal, por lo que con esta medida, podemos conseguir de manera indirecta ahorrar en el consumo de la luz en verano. Evita los potajes pesados o las sopas, así como las comidas contundentes en general. Opta alternativas más veraniegas como el gazpacho, las sopas frías, las ensaladas.

Aprovecha mejor la luz natural para reducir el consumo eléctrico

Durante el verano, los días son más largos y las horas de luz natural aumentan considerablemente. Aprovechar este recurso gratuito permite reducir el uso de iluminación artificial y contribuir al objetivo de ahorrar en la factura de la luz en verano. Aunque pueda parecer un gesto sencillo, hacer un mejor uso de la luz natural puede generar un ahorro notable a final de mes, especialmente en hogares donde las luces permanecen encendidas durante muchas horas al día.

Además de reducir el consumo energético, la iluminación natural aporta una mayor sensación de amplitud, mejora el confort visual y ayuda a crear espacios más agradables. Por ello, adaptar algunos hábitos cotidianos para aprovechar al máximo la luz del sol puede convertirse en una medida eficaz para disminuir el gasto eléctrico durante los meses más calurosos del año.

Organiza las actividades en las horas de mayor luminosidad

Planificar determinadas tareas durante las horas del día en las que entra más luz en la vivienda es una forma sencilla de reducir el consumo eléctrico. Actividades como trabajar desde casa, estudiar, leer o realizar tareas domésticas pueden llevarse a cabo cerca de ventanas o en estancias con una mejor iluminación natural.

Esta práctica no solo permite utilizar menos lámparas y puntos de luz, sino que también ayuda a crear un entorno más cómodo y saludable. Aprovechar las horas de mayor luminosidad es una de las estrategias más fáciles de aplicar para ahorrar en la factura de la luz en verano sin realizar ninguna inversión adicional.

Mantén despejadas las entradas de luz Ventana abierta de casa por la que entra luz natural

La distribución del mobiliario influye directamente en la cantidad de luz natural que llega al interior de la vivienda. Colocar muebles voluminosos delante de ventanas o balcones puede dificultar el paso de la luz y obligar a utilizar iluminación artificial incluso durante el día.

Para maximizar la entrada de luz, conviene mantener despejadas las ventanas, utilizar cortinas ligeras de colores claros y limpiar periódicamente los cristales. Estas pequeñas acciones permiten aprovechar mejor la iluminación natural y reducir la necesidad de encender luces en diferentes estancias del hogar.

También es recomendable utilizar colores claros en paredes, techos y elementos decorativos, ya que reflejan mejor la luz y ayudan a distribuirla de manera más uniforme por toda la vivienda.

Utiliza iluminación eficiente cuando sea necesaria

Aunque durante el verano se dispone de más horas de luz natural, siempre existen momentos en los que es necesario recurrir a la iluminación artificial. En estos casos, optar por bombillas LED es una de las mejores decisiones para reducir el consumo energético.

Las bombillas LED consumen hasta un 80 % menos electricidad que las bombillas tradicionales y ofrecen una vida útil mucho más prolongada. Además, generan menos calor, un aspecto especialmente interesante durante los meses de verano, ya que ayudan a mantener una temperatura más agradable en el interior de la vivienda.

Complementar el aprovechamiento de la luz natural con sistemas de iluminación eficientes es una medida clave para ahorrar en la factura de la luz en verano y mantener un consumo energético más responsable durante todo el año.

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Pequeños cambios que se traducen en un gran ahorro este verano

Reducir el consumo eléctrico durante los meses de verano no requiere grandes inversiones ni renunciar al confort en el hogar. Adoptar hábitos más eficientes, aprovechar mejor la luz natural, optimizar el uso del aire acondicionado y utilizar electrodomésticos de forma responsable son medidas que pueden marcar una diferencia significativa en la factura mensual.

La clave está en identificar aquellos pequeños gestos cotidianos que, sumados, permiten conseguir un ahorro constante. Además de ayudar a ahorrar en la factura de la luz en verano, estas prácticas favorecen un consumo energético más sostenible y contribuyen a reducir el impacto ambiental. Con una planificación adecuada y algunos cambios sencillos, es posible disfrutar de una vivienda fresca y confortable sin que el gasto eléctrico se dispare durante la temporada estival.

Artículos relacionados: “Mantener la casa fresca sin aire acondicionado”.

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