Cómo las posturas corporales correctas influyen en nuestra vida

Cómo las posturas corporales correctas influyen en nuestra vida

como las posturas corporales nos ayudan en la vida

Nuestros gestos, movimientos y también posturas forman parte de ese llamado lenguaje no verbal a través del cual, transmitimos parte de nuestra personalidad al mundo que nos rodea. Es así, nuestro cuerpo habla de nosotros y también nuestras posturas corporales.

Un reciente estudio reveló la alta correlación que existe entre la personalidad de una persona y su postura corporal; mientras las personas con carácter más extrovertido suelen mantener una posición neutra, con la cabeza, columna y pelvis alineadas, una persona más introvertida tiende a adoptar una espalda encorvada con la cabeza agachada. Como veremos, nuestras posturas corporales, también pueden ayudarnos a canalizar nuestras emociones.

¿Cómo pueden las posturas corporales afectar a nuestra vida?

No muchos de nosotros somos conscientes de nuestros malos hábitos en cuanto a posturas corporales se refiere. Muchas veces no nos damos cuenta, y sin quererlo, estamos sobrecargando ciertas zonas de nuestro cuerpo al adoptar una postura que no es la adecuada y que de manera reiterada, puede afectarnos a la salud. Ampliamos este tópico en: “Un perjuicio para tu salud: las malas posturas”.

Nuestros malos hábitos corporales dependen, eso sí, de nuestro estilo de vida y nuestro ritmo diario. Por ejemplo, una persona que invierte numerosas horas frente a un ordenador suele olvidar que su espalda no debe arquearse en exceso y que sus rodillas deben quedar paralelas a sus hombros, sin entrecruzarse. La presión adicional frente a la mesa de trabajo no ayuda, sino que esta presión suele acumularse sobre los hombros y cuello generando a la larga un malestar general  con dolencias agudas en estas zonas.

Ahora bien, ¿cómo pueden estas posturas afectar a nuestra vida más allá del ámbito fisiológico? Como comentábamos antes, la postura corporal está estrechamente relacionada con nuestra forma de ser, de manera que una buena postura puede afectar positivamente a nuestros pensamientos y emociones, mejorando nuestra salud mental; de lo contrario, una inadecuada postura corporal puede enfatizar aspectos negativos de tu personalidad.

Una adecuada postura corporal permite alinear tu forma física con tu estado mental, actuando en concordancia y potenciando  tu confianza en ti mismo. Es cuando nos sentimos mejor, cuando a la vez, nos vemos mejor ante los demás lo que en última instancia, favorece nuestro autoestima.

¿Cómo adoptar la postura corporal correcta?

Tomar conciencia de nuestras posturas corporales puede ayudarnos a atender y entender los mensajes que nuestro cuerpo nos envía, mejorando nuestro estado de salud tanto en el ámbito fisiológico como mental. Al detectar y corregir estas posturas de manera constante, podemos convertir este “trabajo” en un hábito, al igual que en su día convertimos en uno las posturas inadecuadas.

A continuación, algunos consejos para practicar una mejor postura corporal:

  • Cuando estamos sentados, debemos tratar de mantener la columna vertebral recta y no debemos cruzar las piernas
  • Mientras caminamos, debemos mantener el cuerpo erguido, alineado pero siempre relajado
  • La posición de nuestros hombros suele ser, junto con la espalda, uno de nuestros puntos flacos. Intenta mantenerlos alineados, erguidos según una buena posición de la espalda, pero relajados y lo más alejados posibles de tus orejas. Déjalos caer suavemente, esta es su óptima posición.
  • Mientras trabajamos, es necesario también que adoptemos estos hábitos, evitando sobrecargar ciertas zonas de estrés, y por el contrario, intentando “liberar” estos músculos
  • La respiración también es importante puesto que puede ayudarnos a reducir ciertas tensiones. La mecánica respiratoria cambia en función de la postura corporal que adoptemos, por lo que también es aconsejable realizar ejercicios de respiración que nos pueden ayudar en la tarea de mejorar nuestros hábitos posturales.
  • Es aconsejable además realizar ejercicio físico de manera asidua. Recordemos que el ejercicio físico puede ayudarnos también a combatir el envejecimiento, puesto que mejora nuestro estado cognitivo. Actividades como el yoga, funcionan también como medicina preventiva que nos ayudan a mantener nuestro cuerpo y mente en forma.

 

 

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