La enfermedad de Alzheimer no solo afecta a la persona que la padece, sino que también repercute de manera muy importante en la familia y en las personas que se hacen cargo de la atención de estos enfermos que requieren una dedicación de 24 horas. Esta responsabilidad puede crear un gran desgaste emocional y físico.
La demencia degenerativa o enfermedad de Alzheimer se caracteriza por pérdida de memoria, problemas para discernir, pérdida de las habilidades de comunicación y cambios de personalidad.
La detección temprana de la enfermedad resulta de gran importancia para identificar los tipos de asistencia que se requieren en la vida cotidiana y para ayudar a las personas de edad avanzada a mantener su independencia durante el mayor tiempo posible.
Se estima que el tiempo de dedicación de los cuidadores a los pacientes con Alzheimer supone entre 8 y 20 horas diarias. El cuidado de ancianos está muy relacionado con la fase en que se encuentre el adulto mayor con Alzheimer y deben ser conocidos por las personas que lo cuidan.
